Cimentaciones
ANCLAJE EN CALIZ
Los cimientos cumplen la función e apoyar el edificio sobre el terreno. La unión por cáliz se consigue introduciendo el extremo del pilar en un hueco dispuesto en la zona superior de la zapata. Este hueco ha de tener las medidas necesarias para permitir un correcto vertido y compactado del hormigón de relleno del espacio que nos queda entre el cáliz y el pilar. Además nos servirá para corregir posibles errores de replanteo. Sus medidas variarán según las cargas.


ANCLAJE ROSCADO
Este tipo de anclaje se utiliza cuando los pilares se tienen que conectar a una losa de cimiento de poco canto, en la que no se puede realizar el cáliz, en zapatas de medianera en las que el pilar va adosado al límite de propiedad, o en pilares que van sobre el muro de hormigón realizado in situ.


ANCLAJE CON VAINAS
Este tipo de anclaje se utiliza en los mismos casos que en el sistema roscado, pero siempre que se pueda es preferible el anclaje roscado por su mayor simplicidad de montaje y colocación del pilar.


ANCLAJE CON PILAR BUZÓN
En su parte inferior el pilar tiene un cajetín en la que se aloja la armadura de solape del pilar inferior o del arranque de la cimentación. Este cajetín tiene su superficie interior estriada para garantizar una buena adherencia entre hormigones y se rellena en obra para materializar la unión entre elementos. Estos sencillos sistemas de unión lo hacen compatible con pilares realizados en obra o con muros de hormigón tanto prefabricados como in situ.

